sábado, 7 de marzo de 2015

Lección como Director de Juego

¡Hola a todos!

Esta vez les comparto una reflexión surgida de una partida que fue parte del testeo de Lobo Blanco. Como directores de juego, si estamos dirigiendo y presentando un juego con reglas que escapan a las habituales o a las que todos damos por sentado, hay que machacar y repetir las reglas diferentes una y otra vez, al principio de la aventura y cuantas veces se crea necesario en el transcurso de ella. Las reglas las podemos entender mentalmente pero muchas veces lleva tiempo incorporarlas como jugadores y hacerlas propias, en este caso ya era la tercer aventura.

Como jugadores y directores de juego tendemos a caer a lo que estamos habituados. Me pasó también hace poco jugando en una partida de Tenra Bansho Zero en la que comenzamos el juego respetando el orden de los actos y participaciones pero luego, en el fragor de la aventura, volvimos a recostarnos en aquellas formas a las que estamos acostumbrados. Así que como lección final aprendida es que al dirigir algún juego que tenga reglas diferentes y novedosas, no hay que dejar de recordarle a los jugadores, y a uno mismo, esas reglas, porqué están y qué se espera de ellas y de los jugadores.

Espero tengan en cuenta este consejo cuando les toque dirigir un juego así.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Domesticando al Lobo Blanco






Hace tiempo que no posteo nada, pero es porque estoy desarrollando un juego nuevo ambientado en el mundo de Elric. Por ahora los testeos vienen de diez. En poco tiempo subiré alguna edición para que puedan chusmear.


¡Saludos!

miércoles, 31 de diciembre de 2014

¡Feliz Año nuevo 2015!





El 2014 ha sido un buen año, pero sin dudas ¡el 2015 será mucho mejor!


Espero poder ir posteando las versiones de mi próximo juego, Lobo Blanco, lo más pronto posible. Va a causar revuelo.





lunes, 10 de noviembre de 2014

Imaginarium (beta)


Un narrajuego*


Imaginarium es un juego en el que el objetivo es construir historias interesantes y apasionantes entre todos los jugadores, compitiendo por los votos que solo obtendrán aquellas creaciones más ocurrentes y emocionantes.

Cada uno de los jugadores controlará un aspecto de la narración y, dependiendo de su éxito como narrador y su elección personal, podrá ir cambiándolo por otros.

En este juego los participantes no controlan a un personaje en particular, tampoco existe un director de juego que guíe la partida, como suele suceder con los juegos de rol. La creación de lo que sucede, la interpretación de los personajes, los giros y sucesos de la historia generada, las descripciones, y los desenlaces, todo, se hace de manera colaborativa, alternando los controles de cada uno de los aspectos.

Los aspectos de la narración

Existen cinco aspectos de la narración que serán distribuidos entre los participantes y controlados por éstos. El número ideal de jugadores es de 5, de manera que cada uno controle a un aspecto, aunque se puede jugar bien desde 2 hasta 7 jugadores.

Los cinco aspectos en detalle son:

Sucesos: los sucesos son el esqueleto de la historia, son las cosas que van pasando que generan interés, generan una dinámica en los actos y sus consecuencias. Los sucesos interactúan con los personajes, sean protagonistas o secundarios, y esa interacción es lo que hace avanzar la historia y presenta nuevas situaciones o desafíos. Un solo jugador se encargará de los sucesos durante una misma escena y la posible transición hacia ella. (EJ: están reunidos en el castillo y los guardias alertan sobre la llegada de un emisario, El Conde Ganímedes)

Entorno: el entorno es el ambiente en el que se mueve la historia, es todo aquello que puede ser descripto para situar un lugar y contexto. Por ejemplo: "...un camino de tierra bordeado de altos árboles sin hojas, una brisa cálida y de olor penetrante sopla en dirección este, levantando olas de polvo." es entorno. También es entorno algún obstáculo o desafío: "Sus voces resuenan por todo el pasaje y el delicado equilibrio de las rocas que se elevan a ambos lados se ve roto. Caen piedras de distinto tamaño que ponen en peligro al grupo." El entorno le da consistencia y "lógica" a la narración, nos ayuda a ubicarnos en un lugar con el cual podemos interactuar. Un solo jugador se encargará del entorno durante una misma escena.

Protagonistas: son aquellos personajes principales de la historia, en donde se hará foco. Los protagonistas deberán ser interpretados en sus diálogos, descripciones personales e intenciones. Uno o más jugadores se encargarán de los protagonistas durante una misma escena.

Personajes secundarios: son todos los personajes que no son los protagonistas de la historia. De la misma manera que los protagonistas, deberán ser interpretados en sus diálogos, descripciones personales e intenciones. Uno o más jugadores se encargarán de los personajes secundarios durante una misma escena.

Resoluciones: en todo caso que haya un conflicto de intereses, sea una disputa verbal, un combate armado, un intento de convencer a otra persona de algo y demás, un solo jugador será encargado de tomar la resolución del conflicto, es decir que decidirá el resultado y las consecuencias de tales actos.


Escenas


Para ordenar el desarrollo de la narración, la organizaremos en escenas. Como escena se entiende a un lugar y momento particular de la narración en el que puede suceder algo interesante como un diálogo importante, una revelación o descubrimiento, una discusión, un combate, o un viaje. Idealmente, todos los jugadores estarán de acuerdo cuándo es momento para una escena. Si hay dudas, el que determinará finalmente será el jugador que controle los Sucesos.

Una vez situados en una escena, comenzará a narrar el jugador que controla los Sucesos, acompañado de intervenciones del jugador que controla el Entorno. Es probable que el jugador que controla los Sucesos introduzca a los Protagonistas. Aquí cada protagonista puede interpretar al o a los personajes elegidos. Si los protagonistas interactúan con otros personajes, aparecerán en la escena los Personajes Secundarios, que serán interpretados por aquellos jugadores que los controlen. Los Protagonistas pueden declarar sus acciones e intenciones, interactuando con los hechos planteados por el jugador que controla los Sucesos, o bien proponiendo ellos mismos ciertas acciones. También puede suceder que primero se introduzcan a los Personajes Secundarios, para luego agregar a los Protagonistas a un contexto ya planteado. Los jugadores que controlan a los Personajes Secundarios también pueden proponer acciones, pero éstas siempre serán en relación a los Sucesos y a las acciones de los Protagonistas.

Al principio el orden de las narraciones e intervenciones puede ser algo riguroso o arbitrario pero con el avance del juego y algo de familiaridad, todo esto se hará de forma fluida entre los jugadores.

Quiénes hacen qué

La idea es que los jugadores vayan cambiando los aspectos que controlan, no de forma aleatoria sino por mérito, y por decisión propia. Al final de cada escena todos los jugadores votarán el desempeño narrativo e interpretativo de los demás jugadores en el control de sus respectivos aspectos. El criterio a utilizar puede variar un poco según los integrantes y el gusto de la mesa, pero generalmente será un premio a la originalidad, entretenimiento, capacidad de asombrar, buena interpretación de personaje o situación.

Al momento de votar, comenzará el jugador que tenga mayor cantidad de votos en ese momento, y siguiendo el sentido de las agujas del reloj. Cada jugador puede:

- No dar ningún voto: el control de ese aspecto estuvo bien, cumplió con lo esperado.
- Dar un voto positivo (+1): el control de ese aspecto se destacó.
- Dar un voto negativo (-1): el control de ese aspecto fue malo, desganado, o fuera de sintonía
- Dar DOS votos positivos (+2): el control de ese aspecto fue memorable, despertando carcajadas, asombro o un clima inmersivo.

Al final de cada votación, el jugador que más votos tenga decidirá primero qué aspecto desea controlar la próxima escena. Luego le seguirá el jugador que siga en cantidad de votos, y así sucesivamente. La idea es que los jugadores con mayor cantidad de votos tengan la prioridad al elegir qué cosas van a influir y controlar en la historia. Los votos ganados son acumulativos.

Si son 2 jugadores: irán alternándose la elección de aspectos excepto los dos últimos que irán para el jugador con menos votos.
Si son 3 o 4 jugadores: irán repartiéndose los aspectos. Cuando todos tengan un aspecto, el orden para repartir los aspectos restantes se invertirá y comenzará de menor a mayor cantidad de votos.
Si son 6 jugadores: se reparten todos los aspectos entre los cinco primeros jugadores y el último compartirá el aspecto de Protagonistas, repartiendo personajes de forma equitativa o cualquier combinación en la que estén de acuerdo.
Si son 7 jugadores: se reparten todos los aspectos entre los cinco primeros jugadores, el sexto jugador compartirá el aspecto de Protagonistas y el séptimo el de Personajes Secundarios, de nuevo, repartiendo personajes de forma equitativa o cualquier combinación en la que estén de acuerdo.


Progreso en el juego


Además de disfrutar con el armado de narraciones con el aporte de todos los jugadores, el juego avanza con la adquisición de votos. Aquellos jugadores que hagan las narraciones más populares, es decir que más votos atraigan, podrán elegir más seguido qué aspectos de la narración ir controlando. Algunos prefieren manejar el hilo conductor, otros intervenir siendo personajes protagonistas, pero sea cual sean las preferencias, podrán ubicarse en aquellas que se sientan más cómodos, o que ganen más votos, sin que esto les impida cambiar el aspecto cuando así lo quieran. También tener votos acumulados sirve para enfrentar discrepancias entre los jugadores.


Discrepancias


Puede suceder que a un jugador no le guste el control que ejerció otro jugador en una escena en particular, o bien que tenga una propuesta mejor (según él). En ese caso, el jugador puede discrepar o no estar de acuerdo y proponer su control del aspecto, siempre y cuando tenga MENOS votos que el jugador originalmente encargado de manejar ese aspecto. Si todos los demás jugadores están de acuerdo con esta nueva interpretación, se sigue adelante y el jugador pagará la mitad de sus votos actuales. Si el jugador encargado del aspecto en esa escena no está de acuerdo con el cambio, puede seguir con su propuesta, pero deberá gastar una cantidad de votos igual al total de votos que tenga el jugador que discrepa. Una vez hecho este gasto de votos no hay más cambio posible. Al final de la escena se realizarán los votos correspondientes, con una salvedad. Es probable que el jugador que discrepe termine afectando a dos aspectos. En ese caso, el voto deberá realizarse en base a pura y exclusivamente el aspecto que propuso. El jugador que "perdió" el control de su aspecto obtendrá automáticamente un voto positivo en compensación.

Veto


Existe otra posibilidad que es la del veto. Esto puede suceder cuando algún jugador interpreta un aspecto de manera incoherente con la ambientación o lo que viene sucediendo, de forma desatinada, o que de alguna manera ofendió a algún jugador. En ese caso todos los jugadores pueden votar y si hay mayoría simple, se vetará ese aspecto para el jugador por el resto de la sesión.



La primera escena


En la primera escena nadie tendrá votos por lo que el orden de juego se determinará en base a la edad de los jugadores, de mayor a menor edad. Si en algún momento hay jugadores que tengan la misma cantidad de votos, se decidirá también de esta manera. Si por casualidad ambos tienen la misma edad y nacieron el mismo día, podrá acordarse o elegirse al azar.

Pautas


Si se quiere dar más consistencia a la narración se pueden hacer apuntes sobre la ambientación y el mundo. Se sugiere hacer foco en las cosas destacadas, únicas y de valor para poder llegar a ser usadas en la narración. Sociedad, economía, magia, tecnología, razas, relaciones de poder, conflictos, etc.

También se pueden hacer apuntes para los protagonistas: aspecto, comportamiento y características sociales, aptitudes, miedos, debilidades, y cualquier otro dato que pueda usarse como guía para darles consistencia. De manera similar se puede hacer lo mismo con aquellos personajes secundarios recurrentes o importantes.

Tono


Otra cuestión importante para delimitar es el tono de la narración. El tono puede ser dramático, épico, cómico, de grandes actos de heroísmo, de suspenso, de terror. Si todos los jugadores comparten y comprenden el tono, los aspectos y los distintos controles a éstos mantendrán una misma visión.


Posibilidades infinitas


A diferencia de muchos otros juegos parecidos, es muy fácil crear todo tipo de trucos narrativos. Es posible jugar escenas que sean recuerdos o flashbacks de algún protagonista, o explorar la historia pasada de algún archienemigo, y hasta incluso jugar y crear pensamientos y conjeturas de ciertos personajes.


Muchos medios para jugarlo


Gracias a que el juego no requiere tablero, ni cartas, ni dados, ni fichas, ni hojas, tan solo el conteo de votos, es muy útil para usarlo a través de redes sociales y programas de mensajería. También puede servir para jugar por email, pero una interacción más fluida es clave para mantener el interés y la narración imaginada presente en todos los jugadores.

Propuesta de juego


Una propuesta de ambientación para comenzar a jugar. Los Protagonistas despertarán en un hospedaje de madera en medio de una región remota en las montañas. Este refugio se encuentra alejado de cualquier gran ciudad. Hay otra gente hospedada. ¿Porqué los protagonistas están allí? ¿qué harán una vez que se enteren? todo quedará en mano de ustedes, los jugadores.




* Narrajuego es mi propia traducción del término Story Game.

domingo, 10 de agosto de 2014

Concociendo al Personaje o "el mundo de los por qué"


Una de las cosas que más me gusta de jugar rol es la posibilidad de sorprenderme. Generalmente sucede al encontrarse con un monstruo o PNJ memorable, o también al participar de una aventura o historia atrapante, con giros inesperados. Además de esto, yo siempre disfruto de descubrir a mi personaje. Algunos dirán que el personaje ya está presente en la hoja de personaje, detallado en sus atributos, habilidades, beliefs, pero para mí, eso es solo una parte, es como leer el expediente de una persona en comparación con conocerla cara a cara. La forma de que un personaje se vuelva tridimensional o cobre vida es a través del juego, de su intervención en el desarrollo de una historia, de sus acciones y las consecuencias que tendrán en el mundo. Pero, nuevamente, conocemos solo una parte del personaje, la parte externa. Un personaje verdaderamente vivo tiene intereses, dudas, conflictos, miedos, relaciones. Hay juegos que requieren tener un personaje bastante definido, con creencias y motivaciones, pero así y todo son solo un Frankenstein, un Pinocho, les falta esa chispa que los haga vivir, que los convierta en una persona en todo sentido.

Acá voy a proponerles una forma de lograr que un personaje adquiera vida. Así como un niño empieza a comprender el mundo en la etapa que pregunta "¿por qué?" todo el tiempo, nosotros haremos algo similar.

 

El Mundo de los Por qué


Una sencilla pregunta como por qué esconde una gran profundidad. Por qué no es una pregunta cualquiera, no es como preguntar de qué color es el cielo, o cuál es la composición química del amoníaco. Por qué es una pregunta infinita, fractal, que esconde varias respuestas y otras preguntas. Al preguntarse por qué estamos haciendo andar una gran maquinaria de conocimiento, experiencia, duda, crítica y análisis. Por qué va a ser nuestra chispa, nuestra palabra mágica para darle vida a nuestros personajes.

Nuestro proceso va a ser una serie de por qués. La idea es que cada acción, o al menos las acciones más importantes del personaje, sea acompañada de esta pregunta, buscando saber por qué el personaje hace esa acción en ese momento. Respuestas pueden haber muchas, algunas más adecuadas a la situación, otras menos, algunas nos gustarán y otras no tanto.

Ejemplo: un grupo de aventureros integrado por un humano mago, un elfo explorador, un humano ladrón y un enano guerrero, se encuentra en una taberna, disfrutando de un merecido alimento, hasta altas horas de la noche. En un momento de la velada, el humano ladrón decide hurgar algunas bolsas, mochilas y bolsillos en busca de algo de valor; monedas, gemas, joyería, pergaminos, cualquier cosa. Frenemos un segundo y usemos la palabra mágica: por qué. ¿Por qué el ladrón se pone a robar ahora? ¿no tiene plata para seguir comiendo y bebiendo? ¿quiere recuperar lo gastado y un poco más? ¿quiere saber si encuentra algo interesante? ¿quiere encontrar algo específico? Todas estas preguntas (y muchas otras) pueden surgir de la palabra mágica por qué. Detrás de cada una de estas preguntas existe una motivación, un rasgo o una historia para completar al personaje. Veamos:

¿No tiene plata para seguir comiendo y bebiendo? La respuesta podría ser que es glotón, fiestero, o simplemente quiere demostrar que tiene recursos suficientes.

¿quiere recuperar lo gastado y un poco más? La respuesta podría indicar inseguridad, codicia.

¿quiere saber si encuentra algo interesante? La respuesta podría ser que lo hace por curioso, por aburrise fácilmente.

¿quiere encontrar algo específico? En este caso la respuesta puede remitir a alguna historia previa del personaje. Acaso está buscando algún objeto mágico perdido, o tal vez un viejo poema o hechizo familiar.

Como se puede ver, luego de preguntarse por qué el PJ haría tal acción, y meditar un poco, podemos descubrir aspectos de nuestro personaje. Podríamos elegir que el ladrón lo hace por curioso, agregando ese aspecto (Curioso) a la personalidad del mismo.

En algunos juegos los personajes ya arrancan con ciertos aspectos o perfiles definidos. En esos casos, preguntarse por qué puede confirmar alguno de esos aspectos o contrastarlo con la posible respuesta. Lo bueno de poder contrastar la respuesta a un por qué con algo que ya tengamos definido previamente del personaje es que podemos confirmar o generar un conflicto o duda en el personaje. Estos momentos de conflicto son interesantes para rolear o interpretar, y son una oportunidad para hacer crecer al personaje, sea reafirmando sus conceptos luego de una crisis, o bien evolucionando y cambiando hacia otros nuevos.

 

Me cuesta mucho decidir cuándo definir un nuevo aspecto


Una alternativa a detenerse a considerar distintos por qués y definir si se incorpora como aspecto al personaje o no es la de tirar un dado. Para ello debemos considerar cuán intensa fue la situación o la experiencia para el personaje. Una experiencia leve podría pasar sin dejar huella en el personaje. Una experiencia intensa podría marcar al personaje de por vida. Para hacer simple el asunto consideraremos tres niveles de intensidad: Leve, Moderada, Intensa. Una vez definida la intensidad de la experiencia arrojamos 1d6. Si la experiencia es Leve, quedará marcada en el personaje con un resultado de un 1 en el dado. Si la experiencia es Moderada, quedará marcada en el personaje con un resultado de 1-3 en el dado. Si la experiencia es Intensa, quedará marcada en el personaje con un resultado de 1-5 en el dado. También podemos usar una tirada de dado si en algún momento no podemos decidir cómo actuará el personaje. Para ello haremos una tirada exactamente igual a la anterior, determinando la intensidad de la situación y luego haciendo la tirada. Si el resultado obtiene un resultado acorde a la intensidad, se habrá actuado bajo influencia de ese aspecto, de lo contrario el personaje podrá realizar cualquier acción alternativa que desee. Estas tiradas pueden ayudar a definir también si un personaje actúa siguiendo uno u otro posible aspecto, haciendo una tirada para cada aspecto que compita.

 

Intensidad de los aspectos


Teniendo en cuenta las intensidades de las experiencias al momento de generar un aspecto podemos, opcionalmente, agregar el detalle de la intensidad de dicho aspecto. Por ejemplo un aspecto generado por una situación de intensidad Moderada será un aspecto moderado en el personaje.

 

Cambios en los aspectos


Para que el personaje no se vuelva una cosa estática, puede ir cambiando de aspectos. Cuando un personaje tenga alguna vivencia que ponga en conflicto un aspecto, o fomente un aspecto contrario nuevo, puede ser una decisión consciente, como ya dijimos al principio, interpretando el conflicto y luego decidiendo por alguna opción, o podemos recurrir a los dados nuevamente. Para saber si el aspecto cambia por algún otro o deja de ser una influencia en el personaje, basta con tirar el dado de la misma manera que ya hacemos, pero esta vez si el resultado es exitoso (por debajo de los valores indicados) el aspecto permanecerá. Si el resultado no es exitoso, el aspecto se eliminará, o cambiará por el aspecto con el que está en conflicto.


En resumen:

- Si el personaje actúa en una situación relevante, preguntarse por qué actuaría así. Buscar la respuesta más adecuada y anotarla como aspecto de personalidad.
- Opcionalmente se puede tirar un dado para saber si esa experiencia marca al personaje con un aspecto o no, previamente definiendo si la intensidad de esa experiencia es Leve (1), Moderada (1-3) o Intensa (1-5).
- Opcionalmente se puede agregar la intensidad de la experiencia al aspecto.
- Los aspectos son dinámicos y pueden cambiar al vivir nuevas experiencias y preguntarse por qué el personaje actúa de esa manera. Contrastar con aspectos existentes y decidir si la acción es acorde a alguno de ellos o contrario, provocando una duda o conflicto interno que pueda derivar en algún cambio de aspecto.
- Opcionalmente se puede arrojar un dado para saber si un aspecto existente cambia ante una situación que lo ponga a prueba.